Tratamiento regenerativo que utiliza el plasma rico en plaquetas extraído de la propia sangre del paciente para estimular la regeneración celular y la producción de colágeno y elastina. El procedimiento consiste en extraer una pequeña cantidad de sangre, centrifugarla para separar el plasma rico en plaquetas y factores de crecimiento, y aplicarlo mediante microinyecciones o técnicas de microperforación en el rostro. El PRP activa los mecanismos naturales de reparación tisular, mejorando la textura, luminosidad, firmeza y elasticidad de la piel, atenuando líneas finas, cicatrices de acné y signos de fotoenvejecimiento. Los resultados son progresivos y se potencian con sesiones periódicas (generalmente 3-4 sesiones, cada 4-6 semanas).